Bartolomé
Diaz:
Nació en Mirandela,
Trás-os-Montes (otros creen que en el Algarve). Acerca de su familia solo se
sabe que un familiar, Dinis Días e Fernández, en la década de 1440 habría
encabezado algunas expediciones marítimas a lo largo de la costa del norte de
África, habiendo visitado las islas de Cabo Verde.
En 1481 acompañó al
navegante Diogo de Azambuja en una expedición hacia la Costa de Oro. Poco
después fue nombrado caballero de la Corte, superintendente de los grandes
almacenes reales y maestro velero del barco de guerra São Cristóvão.
Después de estos
primeros intentos, los portugueses se tomaron un largo descanso de una década
en la exploración del océano Índico. Durante ese receso, es probable que
recibieran valiosa información de la expedición secreta de Pêro da Covilhã, que
había alcanzado la India y había enviado informes útiles para los navegantes.
La carrera de Díaz como navegante fue en declive debido a que el rey había
tomado en consideración a otros navegantes portugueses para liderar la
expedición a gran escala que debería de alcanzar las Indias tras bordear el sur
de África hacia el este.
Díaz participó como
un subordinado en el viaje de Vasco da Gama hacia la India que se comenzó a
preparar en 1497. Supervisó la construcción de los barcos São Gabriel y su
buque gemelo, el San Rafael, y acompañó a la flota de Vasco da Gama en 1499,
como capitán de un barco que tenía como destino São Jorge da Mina,
acompañándolo como guía en la primera etapa del viaje hasta las islas de Cabo
Verde. En ese viaje Vasco da Gama lograría llegar hasta Calicut, en la India,
bordeando nuevamente el extremo sur de África en 1498.

Enrique
el navegante:
Enrique nació el 4 de
marzo de 1394 en Oporto, Portugal; hijo de Juan I el de Buena Memoria, fundador
de la Dinastía de Avís, y de Felipa de Lancaster, nieta de Eduardo III de Inglaterra,
hija de Juan de Gante, duque de Lancaster, y hermana de Enrique IV de
Inglaterra.
En 1414 convence a su
padre para montar una campaña en conquista de Ceuta. La ciudad fue conquistada
en agosto de 1415, otorgando al reino de Portugal el dominio del comercio que
la ciudad ostentaba.
Ese mismo año fue nombrado caballero y recibió el título
de duque de Viseu.
El 25 de mayo de
1420, Enrique fue nombrado Gran Maestre de la Orden de Cristo, que sucedió a la
Orden del Temple, cargo que ostentaría hasta el final de sus días. En 1426, sus
navegantes descubrían las primeras islas Azores posiblemente por Gonçalo Velho
Cabral, que también fueron colonizadas por los portugueses.
Vasco
de gama:
Vasco
da Gama nació en 1462 o 1469 en Sines,
en la costa suroeste de Portugal, en una casa cercana a la iglesia de Nossa
Senhora das Salas. Sines, uno de los pocos puertos en la costa del Alentejo,
era entonces una pequeña aldea de casas habitadas por pescadores.
Vasco
da Gama era hijo de Esteban de Gama (ca. 1430-1497), que en 1460 era caballero
de la casa de Fernando de Portugal, duque de Viseu.
Poco se sabe sobre la
vida temprana de Vasco da Gama. El historiador portugués Teixeira de Aragão, ha
sugerido que habría estudiado en Évora, donde puede haber aprendido matemáticas
y navegación. Es evidente que Vasco da Gama conocía bien la astronomía, y es
posible que estudiara con el astrónomo judeo español Abraham Zacuto.
En 1492, el rey D.
João II de Portugal envió a Vasco da Gama al puerto de Setúbal, al sur de
Lisboa, para capturar en el Algarve navíos franceses en represalia por los
actos de vandalismo realizados en tiempos de paz contra la navegación
portuguesa, una tarea que Vasco da Gama llevó a cabo rápida y eficientemente.

Objetivo: La India
Este proyecto tendrá
que enfrentarse con graves problemas como la inexperiencia de los navegantes
europeos que apenas conocen del mundo poco más que las costas europeas, la
falta de embarcaciones adecuadas para un viaje tan largo o las dificultades
para orientarse en navegación en mar abierto.
Tampoco ayudaba nada
que desde la antigüedad griega se hubiesen difundido las ideas del geógrafo y
astrónomo Ptolomeo en forma de mapas en los que el desconocido continente
africano se prolongaba de forma extraordinaria hacia el sur para luego estar
unido a tierras asiáticas, lo que venía a significar que el viaje por mar desde
Europa a Asia bordeando África era un imposible, ya que el bastante desconocido
océano Índico no sería más que un mar interior al que rodean completamente Asia
y África. Por último el viaje de Portugal a la India bordeando el continente
africano se enfrenta más allá de las Canarias a vientos casi siempre
contrarios.
Ante estas
dificultades la respuesta de Enrique el Navegante fue crear una auténtica
escuela de navegación en Sagres (en las proximidades del Cabo de San Vicente,
el extremo suroeste de Portugal) desde donde se coordinarán esfuerzos para
mejorar las naves, contratar a sabios cartógrafos que mejoren los mapas e ir
organizando las sucesivas expediciones formando a marineros de los puertos más
próximos. El infante en persona abandonará la capital Lisboa para coordinar
desde Sagres la gran empresa marítima portuguesa. Los sabios y técnicos, en
muchos casos extranjeros, reunidos en Sagres dibujarán nuevos mapas,
construirán instrumentos de navegación, mejorarán las características de las
carabelas para poder enfrentarse a las dificultades del océano...
A lo largo del siglo
XV marineros portugueses (y numerosos extranjeros, sobre todo italianos) irán
aprendiendo a navegar utilizando la brújula, y otros instrumentos novedosos
como el cuadrante, para orientarse sobre mapas cada vez más amplios y precisos.
Al regreso de sus expediciones los datos y experiencias aportados por estos marinos
servirán a su vez, para que los sabios y técnicos mejoren los mapas,
instrumentos de navegación y embarcaciones.
Descubrimientos
portugueses
Planisferio de
Cantino (1502), la carta náutica portuguesa más antigua conocida, que muestra
los resultados de los viajes de Vasco da Gama a la India; de Colón en América
Central; de Gaspar Corte-Real a Terranova; y de Pedro Alvares Cabral Brasil. El
mapa recoge el meridiano del Tratado de Tordesillas (Biblioteca Estense de la
universidad de Módena).
or la Reconquista y
la búsqueda de vías alternativas de comercio en el mar Mediterráneo. Aunque con
antecedentes en el reinado de Dinis (1279) y en las expediciones a las islas
Canarias de la época de Alfonso IV, es a partir de la conquista de Ceuta en
1415 —una plaza conquistada con relativa facilidad, por una expedición
organizada por Juan I—, cuando Portugal inicia el proyecto nacional de la
navegación oceánica sistemática que se conocerá como «descubrimientos
portugueses».
Después de la
Reconquista, el espíritu de conquista y cristianización de los pueblos
musulmanes se mantuvo. Los portugueses se dirigieron después a África del
Norte, de donde habían venido los mouros que invadieron la Península Ibérica y
se establecieron en ella. Portugal no podía disfraar su interés económico, ya
que también era desde el norte de África, de donde provenían las especias, un
género de gran valor debido al esfuerzo para traerlas a Europa. Avanzando
progresivamente en el Atlántico a lo largo de las costas africanas, pasaron el
cabo de Buena Esperanza y entraron en el océano Índico impulsados por la
demanda de rutas alternativas del comercio en el Mediterráneo. Llegaron a la
India en 1498, y, simultáneamente exploraron el Atlántico Sur y desembarcaron
en las costas de Brasil en 1500, y navegando hasta el extremo de Asia, llegaron
a China en 1513 y a Japón en 1543.
Las expediciones se
prolongaron durante varios reinados, desde las exploraciones en la costa
africana impulsadas por el infante D. Henrique, hijo de Juan I, con el proyecto
de encontrar una ruta marítima a la India de Juan II, que culminó en el reinado
de Juan III, cuando el imperio portugués quedó establecido (1557).
mapas de los viajes portugueses:

segundo mapa:

fuente: wikipedia
autores: Natalia Fuentes , Maria Jesús Villalta, Sofia Vargas, Valentina Gangas.
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